Póster de la película Hokum

Crítica de la película Hokum, dirigida por Damian MacCarthy

Hokum. 2026. Director: Damian MacCarthy. País: Irlanda. Duración: 101′. Guion: Damian MacCarthy. Música: Joseph Bishara. Reparto: Scott Adams, Florence Ordesh, Peter Coonan, David Wilmot, Michael Patric, Austin Amelio.

Hokum (2026), enésimo ejercicio de fok horror irlandés, está dirigida por Damian McCarthy, realizador que ha adquirido fama de promesa emergente con sus dos anteriores filmes, Oddity (2023) y Caveat (2020), y cuyo desembarco en Hollywood es cuestión poco tiempo. No es cuestión baladí la existencia de una escena de cine de horror irlandés cimentada, ante todo, en el folk horror. Véase, mitos y personajes legendarios que emergen en la actualidad al son de alguna imprudencia de los protagonistas, o que simplemente siempre estuvieron allí, esperando su momento para manifestarse. La tierra irlandesa es rica en mitología precristiana y el cine de terror ha encontrado un filón ¿inagotable? para seguir produciendo películas. Sin más, citar el primer título del ahora laudeado Lee Cronin, Bosque Maldito (2019), como paradigma de ese cine de horror moderno en el que el mundo feérico emerge en el entorno contemporáneo.

Pero no todo, afortunadamente, es folk horror en Hokum. El propio título de la película significa “patraña” en la jerga anglosajona. En este caso, se refiere al escepticismo del protagonista de la película, Adam Scott (Severance, The diaster artist) ante la leyenda de una bruja que fue encerrada en la suite nupcial del hotel donde el protagonista, a la postre escritor, va a pasar una temporada para reconciliarse con sus demonios personales. El folk horror aquí no tiene más que una ligera excusa autopromocional, el público lo compra, pero la película tiene unas raíces más entroncadas en las mitologías de hoteles malditos que en los misterios de los bosques irlandeses. Sin duda, la primera referencia que nos viene a la cabeza es la El Resplandor (1980), la película que versiona el título homónimo de Stephen King; pero sobre todo su secuela no oficial, 1408 (2007), que tiene numerosos puntos de contacto con Hokum.

Fotograma de la película Hokum
Adam Scott en Hokum

Adam Scott interpreta a Ohm Bauman, escritor bloqueado por un trauma infantil que intenta arreglar sus cuentas con el pasado visitando un lugar querido por sus padres. Allí se topará con la historia fantástica que llevará al escritor a explorar un espacio suspendido en el tiempo, esperando a activarse con la presencia de una víctima propiciatoria. ¿Realidad o sugestión? ¿Humano o sobrenatural? Son las claves de la odisea de Ohm Bauman. Entre tanto, el buen hacer de Damian McCarthy logra agarrar al espectador y llevárselo a su terreno con una sabia combinación de juego de luces y sombras, trabajo fotográfico, ambientación y un excelente dominio de los espacios. Hokum es una experiencia intensa y dramática, de cuestionable resolución pero, sin duda nos encontramos con una película efectiva.

Si Oddity tenía buenos jump scares, su estructura dramática era deficitaria. En este caso, Hokum complementa con un guion más sólido y un trabajo de montaje mucho más conseguido. Se nota también que Damian McCarthy ha disfrutado de un presupuesto más holgado a la hora de hacer Hokum, y esto, solamente en lo que es la dirección de arte y ambientación de la película, la hace subir enteros.

Fotograma de la pelicula Hokum,
Adam Scott en Holum

A pesar de los peros que le podamos poner a su guion, las soluciones, en algunos casos facilonas, y las preguntas sin contestar, nos encontramos ante un ejercicio de cine de terror bastante sólido y disfrutable. No hay una redondez en esta propuesta, es un ejercicio de terror cuyo principal problema es que navega entre varios mundos: el real, el alucinógeno, el horror,  la comedia, el drama, el thriller,  y no obstante, la magnífica atmósfera que el realizador construye entorno a esos elementos de género, la hacen muy destacable.