Tercera jornada en el Festival de Internacional de Cinema IndieLisboa
A las puertas de la clausura el festival y el mismo día en el que se otorgan los premios y se celebra la fiesta de cierre, nosotros nos adentramos en nuestra tercera y última jornada. Durante la tarde del día 9 de mayo pudimos ver dos títulos que compartían un estilo, el mockumentary, pero de género completamente diferentes. El primero, Tinsman Road (2025), una película de terror rodada con escasísimos medios, el segundo una comedia musical que ya es un clásico del género, This is Spinal Tap (1984).
Tinsman Road (2025)
Dirigida y protagonizada por el joven Robbie Banfitch, Tinsman Road nos acerca al naturalismo de los paisajes norteamericanos cámara en mano. Con la historia de una pérdida, una hermana desaparecida, y la hondura de su herida, el protagonista, cámara en mano, documenta el dolor que vive su familia y sus esfuerzos por esclarecer la tragedia. Banfitch acerca al espectador a los páramos más oscuros de New Jersey, y también a una caterva de personajes que precisamente no son normativos en el cine actual.

El viaje que nos propone Tinsman Road es estimulante y lleno de sorpresas, mezclando la tragedia familiar con cierto tono sobrenatural. Ese viaje también es musical, unas antiguas cassettes son el hilo conductor que llevarán al protagonista sobre la pista de lo que le pudo suceder a su hermana. La película se cuece a fuego lento y quizás peque de un exceso de metraje, pero sin duda, la experiencia de disfrutar de un mockumentary de ajustado presupuesto y directamente emparentado con títulos como The Blair Witch Project, hace que valga la pena la espera.
Tinsman Road pertenece a la sección A Boca do Inferno, la sección del festival dedicada al cine fantástico y de terror independiente, y que incluso cuenta con un maratón nocturno.
This is Spinal TAP (1984)
La dirección de This is Spinal Tap corre de parte del veterano Rob Reiner, que también participa en el guion, junto a algunos de sus protagonistas. Esta película marca el inicio de la carrera comercial del director de La princesa prometida.
El pretexto de esta mockumentary es el seguimiento que el propio Rob Reiner, con un nombre falso, hace a una banda de heavy metal británica llamada Spinal Tap. La película intenta hilar la historia de su tour por Norteamérica, donde repartirán riffs desafinados, caspa y gilipolleces a gogó. Y es que Rob Reiner es un americano de pro, apareciendo siempre con su gorra de la armada estadounidense, que adopta un punto de vista de superioridad moral con respecto al género musical de la banda. Todo en ella es ridiculizado, desde su vestimenta o la puesta en escena hasta su música, ejecutándose mal aposta.

This is Spinal Tap no es una película inocente. Simplemente quiere echar por tierra al emergente panorama de lo que se dio en llamar “la nueva ola del heavy metal británico”, de donde salieron bandas tan importantes como Iron Maiden. El vituperio de la escena musical o de sus clichés no va a acompañado de comprensión o empatía, simplemente de ridículo. Cualquier amante del rock observa estas cosas con claridad y ve qué es realmente This is Spinal Tap, una mofa despiadada; This is Spinal Tap no se ríe con el heavy metal, se ríe de él desde esa superioridad moral norteamericana conservadora.
El año pasado se estrenó su tercera y parece que definitiva secuela…en fin.








